Filosofía desde un espacio mental vacío: sin contenido alguno de condicionamientos (de ningún tipo); ni religiosos, ni nacionalistas, ni políticos, ni doctrinarios, ni ideológicos, ni de ninguna corriente filosófica. Una visión a la capa más profunda del ser humano: el ego, el miedo y el placer y, sus consecuencias y proyecciones en el desenvolvimiento de las personas y la sociedad. Nuestras idealizaciones nos separan brutalmente de la realidad.
sábado, 8 de agosto de 2015
domingo, 26 de julio de 2015
ESTADO AGONICO DE GRAVEDAD MORTAL- POLITICA
Existen alrededor del mundo unos cuantos países que sufren
de este mortal síndrome que poco a poco
va destruyendo su población tanto física como moralmente. Cabe destacar que pueden sufrirlo tanto los
países no desarrollados como los desarrollados.
Sus síntomas más resaltantes son: concentración cada vez
mayor de los poderes públicos en manos del gobernante con mente depravada,
destrucción del estado de derecho, impera la injusticia, inmunidad e impunidad
para sus gobernantes en todos los niveles, eliminación progresiva y acelerada
del derecho a opinar y discrepar, lucha a muerte contra los medios de
comunicación, aumento de los presos políticos juzgados a dedo, violación
aberrada de los derechos humanos rechazando toda intervención extranjera para
defenderlos, destrucción de la economía productiva causando gran malestar,
aumento alarmante de la inflación, escasez de todo tipo (alimentos, medicinas,
repuestos, etc), regulación del consumo humano limitado a lo que le de la gana
al gobernante, control de cambio que hace multimillonarios a los gobernantes y
allegados, corrupción asfixiante, polarización grotesca de las riquezas (unos
cuantos se hacen multimillonario a costa del erario público y la gran mayoría
en pobreza de todo nivel), las fuerzas del orden publico tienden fuertemente a
cometer actos delictivos y ejercer el poder cruelmente a su voluntad,
depravación moral progresiva de la población, malestar agravado de la
población, síntomas crecientes de indiferencia y anomia, desorganización
social, destrucción de las normas sociales elementales, aislamiento del
individuo, bloqueo de la capacidad de reaccionar y actuar de gran parte de la
población y otros muchos mas síntomas malignos.
El comienzo de este tipo de gobiernos generalmente comienza
con la aparición de un falso líder
profeta y estafador que ofrece esperanzas y bienestar a la población hasta que
mediante las elecciones llega al poder.
Los países desarrollados también pueden presentar síntomas de dictadura pero a
niveles muy sutiles que el colectivo no llega a percibir pero que poco a poco
es explotado y esclavizado por el sistema gobernante.
Realmente no entiendo que en pleno siglo XXI existan estos
aberrados sistemas políticos y solo se puede explicar cuando hay individuos con
ambición distorsionada e infinita, que roban el poder para lograr sus metas
delictivas.
A todo este estado de situaciones es lo que defino como
estado agónico de gravedad mortal del sistema.
Mis recomendaciones para no caer bajo las garras de una
tiranía: estar alertas permanentemente, prestar mucha atención a los
movimientos políticos incipientes, deshacerse de la indiferencia y apatía para
actuar , contrarrestar y eliminar los brotes de este tipo de desgobiernos y
sobre todo no ser incautos con las hermosas pero engañosas palabras de
esperanza de los falsos lideres profetas.
viernes, 17 de julio de 2015
HABLANDO DE TARIFAS
Siempre me hago una pregunta y no logro que alguien pueda darme una respuesta
contundente, lógica y basada en principios de justicia. Me refiero a las
tarifas de servicios que dependen de los precios del petróleo. Y son muchos los
servicios que están en función del petróleo y sus precios.
La energía eléctrica, mayormente, se produce con generadores
que utilizan petróleo. De unos meses hacia el presente, los precios del
petróleo han bajado pero las tarifas eléctricas se mantienen o han subido las
tarifas.
En Europa y otras regiones del planeta hay una época del año
de mucho frio y otra de mucho calor. Este es el caso, por ejemplo, de España e
Italia. Esta última está sufriendo en estos días la llegada de una ola de calor
muy fuerte llamada Bola Africana, que produce temperaturas hasta de 40 grados
centígrados; esta temperatura es insoportable para humanos , sin embargo, la
gente no se puede dar el gusto de encender los aires acondicionados debido a
los costos tan elevados de energía eléctrica. El termino y definición de
progreso es en la practica, una utopía engañosa.
Como de costumbre, el Estado siempre está apoyando
descaradamente a las transnacionales y le importa un pepino el bienestar de la gente. Para colmo, estas
compañías suben tarifas por su propia voluntad y decisión sin consultas y sin
que intervenga un organismo regulador de Estado que ponga orden. La bajada de
los precios del petróleo ha sido radical y todo sigue igual
Claro está, cuando se acercan los tiempos de elecciones le
ofrecen villas y castillos a los electores, tanto los partidos políticos
tradicionales como los políticos oportunistas y populistas de ultima hora.
domingo, 28 de junio de 2015
MAS VALE MALO CONOCIDO QUE BUENO POR CONOCER
Este refrán es una verdad universal comprobada por muchos
sucesos reales.
En España, por ejemplo, existen de varias décadas hasta el
presente dos partidos políticos que son básicamente lo mismo pero maquillados
con diferentes estilos.
En estos últimos años
han gobernado cada vez peor:
despilfarro del dinero del Estado, malas inversiones de fondos públicos
que han representado grandes pérdidas y endeudamientos groseros, corrupción
galopante e inocultable a todos los niveles de la burocracia. Lo que es peor y
más peligroso: los políticos de alguna manera se han convertido en socios ocultos
de los grupos poderosos, incluyendo la banca.
En un tiempo no muy lejano presumían de la existencia de un
estado de BIENESTAR, PROGRESO Y DESARROLLO, sin embargo, la situación actual es
de franco malestar. La gran mayoría de la gente cada vez vive con más
precariedad y cada vez hay un grupo pequeño con grandes fortunas.
Personalmente pienso que la situación puede ser
perfeccionable o por lo menos mejorarse radicalmente. Se están aplicando
políticas económicas totalmente equivocadas o inadecuadas y no se hace lo que
realmente debería hacerse. Las consecuencias son un malestar creciente en el
país.
La gente quiere cambios que no llegan y comienza la
frustración y desencanto. Este es un medio de cultivo ideal para que aparezcan
“falsos profetas” que ofrecen villas y castillos para esperanzar a las
multitudes; estos, por ignorancia, desespero o ira incontenible optan por
desechar a los gobernantes actuales y elegir a uno nuevo que presume de mesías
y solucionador de todos los problemas. Esta situación puede llegar a ser muy
peligrosa y hasta trágica.
Estamos ante un fenómeno común en sociedades de masas,
potenciados por la difusión de los medios de comunicación social:
insatisfacciones de origen diverso se van acumulando silenciosamente hasta que
un hecho determinado, simbólico, dispara la protesta social. Entonces, pumm!! Viene
un caos, desorden, malestar, protestas, gente indignada e infinitas situaciones
humanas más. Este artículo está enfocado hacia España pero es totalmente valido
para cualquier otro país.
Esto ya ha ocurrido en varios países del mundo desde hace
mucho tiempo y la han pagado con mucha sangre, sudor y lágrimas. Un país
suramericano es un caso muy triste que refuerza el refrán antes citado.
Lo ideal y recomendable (como única solución) es resolver
como sea posible la situación existente y no caer en tentaciones que serán
mortalmente lamentables.
¿Cuál debe ser la actitud y posición adecuada?: corregir y
mejorar todo aquello que no funciona, incluyendo: excretar a los políticos
existentes causantes de tanto caos. Por cierto, los políticos son elegidos y
decididos en esa fábrica llamada partidos políticos; los ciudadanos no tienen
derecho a tomar esas decisiones.
Los seres humanos tenemos propensión a ser maniqueistas:
veamos un ejemplo: tenemos, un sistema democrático, de libre mercado, de
respeto (más o menos) a la propiedad privada, separación de poderes (más o
menos), estado de derecho imparcial y no discrecional (más o menos), poca
interferencia de los políticos en los distintos poderes (bastante deficiente,
funciones de Hacienda consideradas muy vigilantes (muy deficiente dada sus
parcialidades hacia los distintos grupos sociales), contamos con un sistema
sanitario (ahora es prácticamente nulo), nos habían clasificado como país con
bienestar social (paso a la historia) y así sucesivamente.
La gente se molesta, desencanta y protesta porque ha perdido
muchos beneficios que disfrutaba en el pasado. ¿Cuál es el peligro de todos
estos cambios hacia lo negativo?: que el colectivo social opte por tomar
sistemas políticos opuestos totalmente tales como socialismos radicales y
comunismo de los cuales solo se benefician y disfrutan todos aquellos que están
en el poder. Ese es el peligro de la propensión maniqueista de los seres
humanos.
Lo ideal es
perfeccionar y depurar el sistema que tenemos.
Considero que el tema bancario es fundamental porque fue la
chispa que origino esta candente barbarie de desorden. Algunos me criticaran de
recurrente en el tema bancario y político pero es necio tocar un tema sin
abordar las verdaderas causas que
originan malestar y perdida del estado de bienestar que se había logrado; es
muy triste que España tenga que bajar la cabeza y seguir las ordenes y
lineamientos de otros países que si han sido ordenados en el manejo del dinero
público.
Más aun, a los
conductores del País (políticos), para nada les preocupo ni tomaron en cuenta
dos factores de primerísima importancia en un País: que sus políticas sean
sustentables y sostenibles; en este aspecto, otros países cercanos al nuestro
si lo tomaron en cuenta y están cobrando sus beneficios en esta época de crisis
mundial.
Cuando comenzó la crisis, los políticos de turno se avocaron
a rescatar a los bancos sin análisis previos, concienzudos y consultados de
manera democrática.; se lanzaron sin pensarlo ni dudarlo; ¿curioso, verdad?.
Los bancos solo deben ser rescatados cuando se compruebe (el
asunto es: ¿quién es el que va a comprobar, si todos están comprometidos?) que
han dado créditos de manera correcta y ética y se producen impagos. Sin
embargo, un banco no debe ser rescatado cuando los banqueros dan créditos
indebidos y utilizan el dinero de los ahorristas para hacer malabarismos
financieros.
Los políticos están totalmente involucrados en el mundo
bancario y, el caso más patético es el de las cajas de ahorro. Los partidos
políticos están estrechamente (mediante los consejeros, nombrados a dedo por
los políticos) relacionados a los banqueros caja ahorristas.
El asunto grave está en el hecho que los partidos políticos
en España se “auto regulan” y por tanto, no se autocritican y mejoran
éticamente, al contrario de otros países en los cuales los partidos políticos
son regulados y vigilados por entes externos al partido (por ejemplo,
Alemania).
El problema bancario español se generó porque los bancos
crearon o utilizaron infinidad de sociedades y compañías para desviar el dinero
que provenía de las colocaciones del Estado (nominas, pagos sanitarios, dinero
de Hacienda y pare usted de contar).y sobre todo, del dinero de todos nosotros
los incautos que depositamos nuestro dinero en las fauces de los dragones
financieros.
Resumiendo: más vale malo conocido que podamos mejorar que “bueno”
por conocer y que probablemente tengamos que lamentar.
domingo, 7 de junio de 2015
EL ACTA DE SUPREMACIA
El Acta de
Supremacía
por Víctor
Maldonado C.
(Comentario:
esto puede pasar en cualquier país)
Venezuela
está escaldada de listas y del mal uso que de ellas ha hecho el gobierno. Baste
recordar los efectos perversos de la que propuso el diputado Luis Tascon en el
2003, que luego se transformó en la lista Maisanta, base de datos que llegó a
ser un best-seller del comercio informal. Las consecuencias duran hasta hoy
para los que allí aparecen, venezolanos convertidos en parias dentro de su
propio país, sin oportunidad de obtener un empleo en el sector público y en
aquellas empresas privadas contratistas del Estado. Esa lista es el cedazo que
ha filtrado en los últimos doce años la lealtad al proceso. Ha funcionado como
la frontera entre los traidores y los que nunca han osado ir contra la línea
revolucionaria, dividiendo a los venezolanos entre “puros rojos-rojitos” y los
que andan por allí manchados por algún pecado de traición.
Pero en eso
tampoco hemos sido los primeros. El poder perverso se alimenta de acatamiento
perruno. Los poderosos no soportan que les lleven la contraria o que haya algún
espacio de autonomía que les reste esa cobertura total a la que aspiran los
enfoques totalitarios. Es muy propia del despotismo esa advertencia crucial de
que “si no estás conmigo –llámese el proceso, la revolución, el socialismo, el comunismo- estas definitiva
e inexorablemente contra mí. Sólo que yo tengo más poder –se vanagloria del
déspota- y por lo tanto el que estés en mi contra te puede resultar tan pesado
como cargar cuesta arriba una piedra de molino atada al cuello. O estás a mi
favor, y compras como buenos mis argumentos y mis ganas, o la lanza dura y
filosa de mi venganza te alcanzará para callar tus dudas por las malas ya que
no quisiste plegarte por las buenas. Enrique VIII, en la lejana Inglaterra del
siglo XVI tuvo esa misma tentación, y como siempre, la sangre de la disidencia
fue derramada sin ninguna otra justificación que no aceptar de nadie alguna
contradicción con la voluntad del soberano.
“Ten, pues,
buen ánimo, hija mía, y no te preocupes por mí, sea lo que sea que me pase en
este mundo. Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que él quiere, por
muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor”. Con papel de desecho el autor escribió una
carta que concluye con esta frase. Estaba dirigida a su hija más querida, que
como muchas otras mujeres después y antes, tuvo que ser espectadora obligada de
la tragedia que siempre acompaña a la disidencia. Tomas Moro, el más destacado intelectual del
reino, humanista y político, juez y leal cristiano, pasaba por los momentos más
difíciles de su vida. Era un preso político. El más importante reo de
conciencia, y se sabía muerto. Había sido despojado de sus libros y de la
posibilidad de escribir. El maltrato se había incrementado para afectar los
detalles. Antes habían sido confiscadas sus tierras y posesiones. Ahora solo le
quedaba uno que otro trozo de carbón que guardaba celosamente para que su hija
supiera que él seguía con serenidad el curso de los acontecimientos.
El que había
sido por tres años Lord Canciller del reino de Enrique VIII había preferido
terminar en la Torre de Londres y morir ejecutado antes que traicionar sus
convicciones. Había renunciado al cargo y a todos sus privilegios al saber que
el Parlamento había aprobado el Acta de Supremacía por la que se declaraba al
rey “la suprema y única cabeza en la tierra de la iglesia de Inglaterra”. Ese
era el camino más tortuoso que habían encontrado los asesores del monarca para
evadir todo el trauma de una anulación matrimonial que le sería negada a un rey
que poco antes gritaba ser el defensor de la fe cristiana. Sabía que todo lo
demás era infatuación y pase de factura de una época en donde la política
contendía con la religión los espacios de poder terrenal. Pero aun con todo lo
previsible que podía ser su inmolación, mantenía firme la certeza de que él no
iba a subordinar sus convicciones a los caprichos de un monarca enamorado. Esa
es una de las características de todos los libretos del despotismo universal:
siempre hay razones reales, las más viles y obscenas detrás de todas esas alegaciones
leguleyas. En el fondo todo lo que se debate es pasión, deseo y miedo que se confabulan contra la
razón y los alcances efímeros de la sensatez.
El dilema se
planteaba entre jurar el respaldo a la nueva condición absoluta –más
totalitaria que nunca- del Leviathan, o caer en los supuestos de una ley
complementaria, el Acta de Traición, que condenaba a muerte a todos aquellos
que negaban el apoyo. De nuevo el “o crees o mueres” que se presenta como una
daga alevosa y traicionera contra la autonomía y la dignidad de las
personas. Sin embargo no dudó. Moro
dimitió porque estaba en desacuerdo con la idea del Rey que quería subordinar
la vida eclesiástica a los intereses del Estado. Pero sobre todo porque sabía
que toda esa movida encubría la peor debilidad posible: el cuerpo de una mujer
deseada que exigía su pago. Las ganas más elementales frente a las cuales el
rey de los ingleses subordinaba el bien común de sus súbditos y su relación con
Dios. No era teología, solo sexo demandante y enceguecedor. Y el resultado iba
a ser el desbalance del país. Demasiado poder concentrado en una instancia
caprichosa y arbitraria y demasiado evidente que por la misma razón se perdían
muchos grados de libertad. Poco antes
Enrique VIII se había apropiado las rentas eclesiásticas, logrado que el clero
renunciase a su poder legislativo, y suprimido, por ley, el recurso de
apelación a Roma que, jurídicamente, era un límite último del poder real cuya
tendencia era a crecer. La directriz era hacia el monopolio y la concentración
de la hegemonía en la misma medida que se negaban otros espacios.
Renunciar a
trabajar para el rey y evitar por todos los medios la apostasía que suponía
aceptar los términos del Acta de Supremacía lo colocaron en una condición de
crítica indefensión. El Duque de Norfolk, uno de esos “amigos” que se
bambolean, le advirtió que “la
indignación del príncipe podía resultarle mortal”. Él estaba al tanto, pero
también sabía que no valía la pena poner en el altar del capricho sus
principios y valores. Una vez que el soberano haya probado el elixir del poder
absoluto nadie estará seguro. Simplemente habrá que esperar el momento que
corresponda caer a cada uno. Por eso respondió escuetamente a las buenas
intenciones del amigo: “Si eso es todo, mi lord, entonces de buena fe, entre su
gracia y yo, hay sólo una diferencia, que yo moriré hoy, y usted mañana”.
Y esa fue su
decisión. Morir perdido en un laberinto irresoluble, vivir la indefensión del
inocente al que se le inventan delitos y testimonios; morir con integridad, sin
haber vendido lo que le dictaba su conciencia como bueno y verdadero, pese a
ser lo opuesto de lo que, con opresora violencia, se había querido imponer
desde el Estado como materia de juramento.
El 6 de julio de 1535, antes de las nueve en punto, el que fue Lord
Canciller de Enrique VIII moría decapitado en Tower Hill.
Juan Pablo
II lo declaró Patrono de gobernantes y políticos. Una decisión controversial
porque él fue asesinado por un Rey. Y tal vez por eso mismo, porque es una
advertencia de hasta donde se puede llegar en el camino a la locura, pero
también cuales deben ser las virtudes de todos aquellos que se resisten al
manejo arbitrario y caprichoso del poder, a su envilecimiento, al caer en la
tentación de la mirada artera y asesina que se siente capaz del exterminio de
cualquiera que se resiste a transitar las trochas de la veleidad y del
desvarío. Enrique VIII es solo una de las mascaradas de la misma cara que
detrás se encubre.
Estamos
condenados a repetirnos. La desmesura del poder se expresa en un torbellino de
variaciones de la misma tónica. Todos confunden sus ambiciones y miedos con el
sentir nacional. Todos se sienten igualmente investidos con la misma pretensión
de ser la esencia de la historia y por lo tanto merecedores de respaldos y
solidaridades automáticas que, en caso de negárselas, transforman al objetor en
reo de alta traición. Lo patético es la degradación de la actualidad. Lo
verdaderamente insólito es tener que soportar las mismas exigencias de quienes
no pueden demostrar haber acumulado algún mérito como para invocar el beneficio
de la duda. La desgracia es trastocar la culpa de un septeto en la suerte de un
país. Y obligar al país entero a trajinar un sainete insensato de eufemismos y
propagandas que no tienen basamento alguno. El signo trágico es que estos de
ahora allanaron la historia sin antecedentes justificatorios. Ni siquiera
pueden invocar el viejo y anacrónico derecho divino para hacer lo que les viene
en gana. Pero igual vienen a exigir lealtad y obediencia debida sin que se
pueda avizorar alternativa. O firmas, o quién sabe cuáles serán las
consecuencias de la traición.
Dicen que
hay algunos que han bajado la cerviz. El cargo se les ha montado por sobre las
conciencias y dado de baja los principios. Otros son su propio Leviathan y no
pueden con la mezquindad, la envidia y el resentimiento que les provoca el que
otros sean más libres. Otros simplemente se encontraron con su propio destino
al saltar hacia el basurero de la historia en una sola imagen. Pero hay otros
que no. Leopoldo está preso. Ledezma está preso. Ceballos está preso. Rodolfo
prefirió volar lejos antes que sufrir una derrota más. Y sería muy largo
nombrar hasta el último héroe anónimo que se resiste. Hay muchos que emulan con
heroísmo la vieja lección del santo inglés.
Tomas Moro
vivió su historia y pasó la prueba. “Hasta ahora –escribió a su hija- la gracia de Dios me ha dado fuerzas para
postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la misma vida, antes de prestar
juramento en contra de mi conciencia”. Vivió una época donde solo tenían
sentido los héroes y los que se inmolaban en el altar de su propia integridad.
Dicen que Enrique, su verdugo, lloró amargamente su muerte. Tarde piaste,
diríamos ahora. El patrono de los políticos y gobernantes fue proclamado santo
y mártir en 1935.
NOTA:
Publicado en
RUNRUNES de Nelson Bocaranda el
20/03/2015
Tambien
Publicado en el “Correo del Caroni”, el 7 de Junio 2015
victormaldonadoc@gmail.com
@vjmc
miércoles, 5 de noviembre de 2014
JUEGOS DE NÑOS Y ADULTOS
Los
seres humanos desde muy temprana edad dedican la mayor parte de su tiempo a la
actividad jugar.
Cuando
están en la playa juegan con la arena y unos hacen castillos, otros hacen
rostros y muchas cosas más. Otros niños que vean lo que hace su prójimo, tratan
de hacer lo mismo pero mejorado, mas grande, mas llamativo y asi el potencial
innato del espíritu de competencia del ser humano comienza a desarrollarse; tal
cual una semilla que germina y va evolucionando.
Evidentemente
esto no lo hacen todos los niños que están en ese momento en la playa; otros se
quedan tranquilos sin hacer nada y otros sabrá que cuernos hacen.
En el
colegio sucede igual en muchas aéreas de actividad; en los distintos deportes,
en destacarse como estudiante, en ser el más simpático y hasta ser el mas
dominante del grupo; unos le acompañaran y apoyaran y otros serán indiferentes
con él. Por cierto, en todos los niveles de la educación, desde el kínder hasta
la universidad, se motiva a los estudiantes a través de la competencia.
Los
individuos van creciendo y pasan de ser niños a adolescentes, pero el espíritu
de competencia sigue y con más fuerza. Competencia en deportes, en conquistar
chicas, en ser el líder simpático y muchos aspectos más.
Los niños tiene juguetes tales como cochecitos, avioncitos, botes, casitas y otras cositas mas. Cuando ese niño es adulto y tiene posibilidades economicas (aunque sea en simple deseo), tendra coches de carrera (Ferrari), aviones jet (Falcon), megayates,y mansiones. La esencia del poseer sigue para ser vanidoso y crear envidia a los demas.
Los niños tiene juguetes tales como cochecitos, avioncitos, botes, casitas y otras cositas mas. Cuando ese niño es adulto y tiene posibilidades economicas (aunque sea en simple deseo), tendra coches de carrera (Ferrari), aviones jet (Falcon), megayates,y mansiones. La esencia del poseer sigue para ser vanidoso y crear envidia a los demas.
El
juego del poder y la competencia comienzan a desarrollarse e influir de manera
radical en los seres humanos
Pasa a
la próxima etapa de la vida que es estudiar y graduarse en algo y seguir hacia
el post grado o no.
Una vez
que se alcanza la edad del comienzo de la madurez humana, que puede ser desde
los 25 años, Comienza ahora la batalla fuerte que es conseguir empleo o hacer
negocios, compitiendo con otros tan buenos o mejores que el.
En esta
edad entra en juego el factor más importante, decisivo y de mayor preocupación
en la vida de los seres humanos y es: el dinero; que en muchos casos llega a
ser siniestro.
Los
juegos de niños se evaporaron pero la esencia de la competencia y lucha cuando
se es adulto sigue: yo debo ser el
mejor, yo debo ganar a los demás, yo debo triunfar y ser alabado como el
mejor, yo he decidido como meta en
mi vida esforzarme para llegar a la cúspide hasta que me muera; por supuesto
que hay muchos casos aberrados: yo
quiero dominar a todos y que estén bajo mi mando sin importarme si utilizo
represión y violencia (este es el caso de los crueles dictadores). Estos
execrables homínidos de la sociedad
hacen muy infeliz a todo el mundo durante mucho tiempo
El EGO
es tan difícil de entender que, por ejemplo, un multimillonario banquero puede
dedicar su vida entera hasta morir produciendo más y más dinero dejando
abandonados aspectos muy importantes de su vida. Lo mismo ocurre generalmente
con grandes empresarios de transnacionales. Muchos políticos llegan a la
aberración de destruir su vida con tal de tener poder. Todos ellos tienen un
lema: cada día quiero más dinero y poder que el día anterior y para ello
sacrifico mi vida; vivo para el trabajo, quiero triunfar y solo lo puedo lograr
con una ambición infinita. Si hoy tengo 20.000 millones, para mañana debo tener
30.000 millones y así hasta la muerte. El ser humano es la única criatura que
tiene propensión infinita a la ambición de tener más y más y, es insaciable. Un
león después de comer no se le ocurre seguir matando para devorar a otra presa.
A ese
tipo de individuos nunca les paso por la mente que pueden trabajar y esforzarse
razonablemente para vivir tranquila y felizmente sin el tormento de la lucha
cruel y agotadora.
Infinidad
de seres humanos se esforzaron por ser los mejores ambiciosos del mundo y lo
lograron pero la entropía biológica de la vida es implacable: todo tiende a deteriorarse,
a enfermarse y finalmente desaparecer (incluyendo las ilusiones y esperanzas)
como ser viviente para pasar a ser polvo. Lo que habían ganado se esfumo con la
muerte.
Muchos
banqueros, políticos y gobernantes siguieron el camino de la fama, el dinero y
el poder pero la vida se les fue de las manos: nunca disfrutaron la vida
verdadera.
Por
otra parte, hay millones de seres humanos que trabajan hasta el mayor de los
cansancios para tan siquiera comer una vez cada dos días, sin agua y sin vivienda.
El drama patético que están viviendo muchos seres humanos, en especial África,
es francamente tétrico.
Millones
de personas del llamado primer mundo deben trabajar incansablemente como
hormigas para lograr el límite de la vida: pagar la hipoteca a las hienas de
los banqueros, pagar los servicios públicos tales como electricidad, gas,
telefonía, internet y alimentos. Por cierto, las compañías energéticas aunque
baje el precio del petróleo, cobran las mismas tarifas bajo la aprobación
inmediata e inconsulta de los gobernantes ( los grandes socios de los
millonarios).
La
gente poco a poco se va cansando del abuso de los políticos gobernantes y un
buen día aparece un hada esperanzadora, demagógica y populista que llega al
poder y la situación que era calamitosa se transforma en la peor de las penurias,
tragedia y miseria en un medio de gran pobreza y represión.
Sin
embargo en este mundo hay de todo: individuos que dedican toda su vida para
mejorar su sociedad y aumentar el bienestar, aun sacrificando la suya (Mandela,
Gandhi y muchos otros).
Conclusión
y reflexión: los seres humanos tienen la esencia y propensión a la competencia,
luchar y ganar y la vida se evapora en ese transcurrir tan absurdo. Todo
comienza desde tempranas edades. Los pequeños juegos de niños se transforman en
peligrosos y hasta mortales y depravados “juegos de adultos”.
Lo
autentico y veraz es trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Aunque
trabajar para vivir tranquilamente, se ha vuelto muy difícil.
Los
tiempos cambian y la entropía social aumenta cada vez más (tendencia al caos,
desorden y malestar social).
La entropía
abarca todos los aspectos de la existencia material: seres humanos, naturaleza,
sociedades, y hasta el mismo mundo cósmico que desaparecerá en más o menos: 70
mil millones de años.
Paradójicamente
el ser humano es la única criatura capaz de retrasar el proceso entrópico en
ciertos aspectos pero en lo relativo a la naturaleza, no ha hecho nada.
viernes, 10 de octubre de 2014
ORIGEN DE LA RAZA HUMANA PARTE II
HISTORIA
DE LA RAZA HUMANA PARTE II
Cuando
los Alienígenas llegaron de nuevo a la tierra, después me muchos miles de años
y vieron toda la degeneración, depravación y monstruosidades que estaba
cometiendo la raza humana, la raza que ellos habían diseñado y creado con sus
experimentos genéticos, se quedaron estupefactos e impactados de tal forma que
decidieron eliminar su presencia del planeta Tierra. Para ellos esto sería muy
fácil en vista del alto grado de desarrollo tecnológico que habían logrado
tener. Sería como comparar nuestra tecnología más avanzada con los
conocimientos que pueda tener la tribu más atrasada del planeta.
Estuvieron
a punto de tomar la decisión de eliminar la raza humana mediante la transmisión
y contagio de varias enfermedades que sería incontrolables y de solución
imposible para los humanos.
Llegados
a este punto de tomar la decisión, algo los hizo recapacitar y fue precisamente
que entre tanta aberración y gente ingentemente egoísta y mala, también había
gente buena con cierto grado de eso llamado amor y dispuestos a ayudar un poco
a otros individuos. Esto no quiere decir que esta gente buena estaba exenta de
ego; no del todo pero lo tenían en un
grado muy moderado que no hacía daño a otros seres humanos, animales y
naturaleza.
Por
cierto, yo no sé qué es exactamente el amor pero me imagino que es ponerse en
la piel de otro individuo, sentir en carne propia sus sufrimientos y alegrías y
en fin, compenetrarse con otra persona como si fuésemos una sola persona o como
si yo no fuese distinto y ajeno a ella; sentir que somos un “Uno”, no yo por
aquí con mis problemas y el por allá sufriendo tus problemas.
La duda
no se hizo esperar y después de recapacitar tomaron una nueva decisión. Ellos
ya habían comenzado con su plan de eliminar a la raza humana mediante contagios
de una enfermedad gravísima pero abortaron el proyecto a medio camino; por cierto que los mosquitos jugaron un gran
papel para ellos dada una serie de características y propiedades de esta poco
simpática criatura animal.
Comenzaron
su nuevo plan de eliminación de la gente inservible y mala del planeta. Esto
fue fácil para ellos debido a que tanto la gente buena como la mala poseen una
sustancia en su organismo en cantidades del orden de milésimas de teragramos,
imposible de detectar por la tecnología humana; los alienígenas llamaron a esta
sustancia Somamalbona. En realidad esta sustancia no es exactamente igual en la
gente buena como en la mala.
Comenzaron
así su nuevo plan de eliminación y rescate de la raza; yo pienso que esta fue
una acción para auto exculparse del error que habían cometido al crear a la
raza humana tan rapidamente. Querían “jugar a dios”, cosa que los humanos
también hacemos;
En
definitiva, ellos son tan “hijos” de esa “fuerza poderosa cósmica y cuántica”
que lo abarca todo y que sin ella no sería posible nada, como nosotros que
también somos “hijos de esa fuerza”; la ignorancia humana la llama “dios” pero
dios no es un señor sentado en una butaca haciendo cosas y acciones. En
realidad no es la verdad hablar de hijos por cuanto este término implica
separación y división (dios por allá y el resto del universo por acá); lo
adecuado es hablar de que todos nosotros (buenos y malos) y todo, es parte de
esa energía que lo abarca desde lo infinitamente pequeño hasta lo infinitamente
grande. Todo es parte y pertenecemos a esa energía. Un individuo cualquiera es
parte integrada al todo.
Comenzó
el nuevo plan y al principio morían buenos y malos; era parte de de las cosas
que salen mal al principio cuando se comienza una experimentación pero poco a
poco lo fueron corrigiendo.
Demoro
cierto tiempo pero el plan iba funcionando muy bien: en las noticias mundiales
se enteraba uno como iban muriendo y desapareciendo la gente siniestra del mal
que tiene la sociedad: asesinos, mafiosos criminales, gente poderosa y de
dinero que hacían daño a la colectividad, sádicos, pederastas, dictadores
crueles, muchos políticos hipócritas ladrones que por su poder de gobernar le
hacen la vida infeliz a millones de personas, asesinos que mataban con sierras
de cortar árboles, estafadores, asesinos de animales que mataban a esas
criaturas para aprovechar algo de ellas (pieles, colmillos, grasa ), religiosos
abusadores sexuales de niños, traficantes de drogas, traficantes de seres
humanos, explotadores de minerales de la naturaleza( del inútil oro), sicarios,
representantes malignos de ONG, dueños de transnacionales que asfixiaban a la
sociedad; todos fueron cayendo y desapareciendo poco a poco: desde el más
insignificante hasta el más poderoso.
La
violencia no es más que la proyección del miedo de un individuo y que
erróneamente hace el mal para protegerse. El individuo que en lo más profundo
de su ser, no tiene miedo jamás será violento ni hará daño a otros, o a la naturaleza
o a los animales. Desear tener poder es igualmente la proyección del miedo
interno profundo.
El
mundo se fue limpiando poco a poco de tanta escoria del mal y todo se veía más
hermoso, con mucha seguridad. Mucha gente iba muriendo y nadie sabia porque.
Los seres
humanos comenzaron a ser solidarios unos
con otros y a respetarse de verdad; comenzaron a darle cariño de manera radical tanto a los
animales como a la naturaleza y así siguió el proceso hasta convertir al
planeta tierra en un paraíso.
Los
alienígenas, por fin, cumplieron un papel muy valioso e importante y bien hecho.
Una parte de llamado “dios” había creado una nueva raza.
Vemos
que ese “dios “que hemos imaginado en nuestra mente, no es tal y no existe
realmente; solo existe esa infinita energía que está en todo: desde lo más
insignificante hasta lo aparentemente más grandioso. En realidad todo es igual:
existe porque existe esa energía. Nuestra mente tiene la falsa capacidad de
diferenciarlo todo, calificar cualquier
cosa, dividir lo indivisible, inventar entes que no existen hasta crear algo
que llamamos “dios”.
lunes, 15 de septiembre de 2014
ORIGEN DE LA RAZA HUMANA
La vida del ser humano en la tierra ronda por los 2,5 millones como género HOMO y eran muy poco desarrollados
intelectualmente. Hace apenas entre 150.000 y 190.000 años que el ser humano
hizo un gran salto evolutivo hacia la fuerza de la inteligencia desarrollándose
enormemente desde el punto de vista racional-intelectual (Homo Sapiens)l.
Es inexplicable por vías normales científicas,
que siendo la raza humana supuestamente proveniente del género Homo, exista esa
diferencia de tiempo tan corta en cuanto a evolución inteligente.
Otras especies han evolucionado
muy rápidamente pero, desde el punto de vista de la inteligencia, el único que
ha batido record es el ser humano.
Para esa época los primates eran
las especies más desarrolladas desde el punto de vista de “facultades
mentales”. Comparados con los seres humanos actuales eran extremadamente poco
evolucionados mentalmente y anatómicamente, prácticamente como cualquier
animal.
También es muy curioso que otras
especies no hayan evolucionada prácticamente nada después de millones de años.
Yo pienso que hay una
explicación que para muchos será descabellada y quizás grotesca pero no menos
factible e irrefutable; supongo que en la época actual elucubrar es una
libertad de pensamiento como cualquier otra.
Pienso de manera totalmente
convencida que hace unos cuantos cientos de miles años (200.000 años), llegaron
a nuestro planeta unas criaturas del cosmos extremadamente avanzadas y
desarrolladas.
Pues bien, estos viajeros del
cosmos decidieron llegar al planeta tierra para hacer travesuras de ensayos y
experimentaciones de ingeniería genética; ¿cuestión de antojos?; ¿tendrían
alguna meta para provecho de ellos?; nadie puede saberlo, tan solo elucubrarlo.
Ellos aprovecharon las ventajas
biológicas que le ofrecían los primates (la única especie con manos y dedos)
para esos experimentos. Los primates tenían manos y las utilizaban; otros
animales actuales del planeta son “bastante inteligentes” pero no tienen manos
ni dedos funcionales.
Simplemente se plantearon crear
con la ingeniería genética, un prototipo superior de criaturas en el planeta
llamado Tierra. Quizás era un simple juego de seres muy evolucionados pero de
un nivel conciencia muy cuestionable (irónico, mentalmente muy desarrollados
pero con un nivel de conciencia bajo)
El experimento fue realmente
temerario por cuanto millones de criaturas en millones de años no habían ni han
desarrollado superar el más mínimo nivel de avance ni desarrollo racional.
De hecho, existen actualmente en
el planeta millones de criaturas que no se han desarrollado y permanecen igual,
tal cual como eran hace millones de años (cocodrilos, tortugas,
insectos, bacterias, serpientes y muchos más).
Regresando a las travesuras de
experimentos genéticos de estos extra terrestres se puede decir sin lugar a
dudas, que lograron perfectamente bien sus experimentos genéticos:
desarrollaron una criatura llamada Homo sapiens( o como se le quiera llamar,
que es el precursor de lo que somos nosotros en un tiempo realmente muy corto
de cientos de miles de años, cantidad muy pequeña dentro de las cifras de vida
de muchas especies)
Es algo fuera de lo normal y
simplemente espectacular.
Las criaturas mega desarrolladas
del cosmos siguieron viniendo al planeta Tierra; en vista de su alto desarrollo
tecnológico adquirían el aspecto de cualquier humano por consiguiente, eran
indistinguibles, en apariencia a los seres humanos. Han venido para ver como
evolucionaba su temerario experimento genético..
¿Cuál fue su gran sorpresa?
Simplemente se llevaron el peor
sentimiento de sus experiencias porque vieron y observaron que sus producciones
genéticas se depravaron y corrompieron produciendo una raza
totalmente desordenada y básicamente extremadamente egoísta hasta los niveles
de lo inimaginable de la perversion y degeneración, tanto así que
están destruyendo el planeta y así mismos; indicios?: destrucción de aéreas
ecológicas fundamentales para fines comerciales, tales como bosques, cuencas,
ríos, lagos y muchos más sistemas ecológicos desequilibrando la
flora y fauna y perturbando el planeta de manera irreversible. En los últimos años
la temperatura del planeta se ha elevado 4 grados Centigrados; esto significa
que en muy pocos años el nivel del mar subirá drásticamente, arrasando a
millones de poblaciones cercanas al mar.
La degeneración había llegado a
los niveles de la máxima depravación y caos destructivo absoluto: crímenes
horrendos que incluyen descuartizar a seres humanos por el simple hecho de
ganar dinero.
El dinero fue la figura que
represento la naturaleza aberrada de los seres humanos. Cualquier actividad
tenía como base el Patrón llamado Dinero y este a su vez proyectaba la esencia
humana: todo para mí y nada para los demás. De esta manera el planeta fue
destruyéndose rápidamente.
En fin, el experimento genético de los
extraterrestres creando la raza “humana” fue una vergüenza científica para esa
cultura que venía de otro planeta.
Millones de especies están
desapareciendo, areas verdes se transforman en areas desérticas sin ningún tipo
de vida, la actividad industrial para fines de consumismo desmesurado produce
grandes desequilibrios ecológicos.
Realmente, estos son” problemas
menores”. Destrucción de cuencas y su efecto la producción de agua,
contaminación casi irreversible de fuentes de agua (ríos, el mar, lagos,
humedales etc)
Los problemas más grandes están
en la desigualdad social del dinero: unos pocos individuos poseen
inconmensurables fortunas de dinero y al mismo tiempo inmensidad de millones de
seres humanos viven en una pobreza absurdamente crítica (millones de
personas en vida famélica). El ser humano se esta transformando en un monstruo
robótico del consumismo. Niños trabajando en minas para sacar oro amarillo y
oro azul, envenenándose con mercurio y muchas situaciones más de explotación
del ser humano en minas para pagarles sueldos de miseria (menos de un dólar al
día) degradando el ecosistema y satisfaciendo la codicia y ambición humana de
unos pocos miserables.
Lo que más les impresiono fue la
vanidad y envidia de la raza que habían creado, además de la codicia infinitamente
absurda. La vanidad y la envidia produce una cadena de otros vicios que
están destruyendo el planeta.
Tiene lógica y sentido que un
individuo posea miles de millones de dólares: ¿los puede comer?, ¿vivir
simultáneamente en varias mansiones?, cuando hay millones de seres humanos que
no tienen vivienda, ni alimentos, ni agua, ni medicinas ni nada. Es
un absurdo de la raza humana: una simple aberración producto de un experimento
genético irresponsable.
El extremo de la
aberración y degeneración esta en millones de asesinatos por robar cualquier
estupidez construida por la mano del hombre: el consumismo humano tiene
idiotizada a la raza. El problema de las drogas tiene todo tipo de
consecuencias fatales.
La corrupción entre políticos y
transnacionales esta cada vez más arraigado en los gobiernos de todos los
países y está destruyendo las bases morales de la sociedad. Por supuesto, que
muchos se preguntarán para qué sirve la moral y la ética.
El nivel de desorden y caos en
el mundo aumenta exponencialmente lo cual se traduce en niveles de entropía
Social cada vez mayores.( Recordar a Malthuse). La población mundial aumenta a
un ritmo que será bastante difícil, aun con grandes tecnologías, construir
infra estructuras que satisfagan las necesidades de esa enorme población; la
contaminación del aire en muchas poblaciones se hará incontrolable y la
producción de agua será cada vez más insuficiente. Quizás la tecnología pueda lograrlo pero la codicia de
unos pocos miserables hacen la tarea imposible.
Estos son algunos de los
problemas que nos dejaron los geniales experimentadores cósmicos.
En sus aventuras de ingeniería
genética nunca pensaron en “algo llamado EGO”, que es la tendencia de cualquier
individuo a pensar y actuar solamente en función de él mismo y no en los demás.
En vista de
lo errores causados por ellos mismos, su indignación, irritación,
enojo y frustración les llevaron a tomar medidas correctivas radicales.
Produjeron unos virus mortales
que se propagaban a velocidades insólitas y lo más curioso: solo afectaba a la
raza humana. Ninguna tecnología humana podía resolver el problema.
Al cabo de muy pocos años, la
raza humana había desaparecido totalmente; no se salvaron ni los
multimillonarios con sus bunkers especiales a prueba de todo.
En el planeta tierra solo
quedaba flora y fauna y cuerpos de agua contaminados de un triste pasado pero
poco a poco se fueron recuperando convirtiéndose en un
verdadero paraíso.
No había nadie para tomar una
foto de lo hermoso que se estaba transformando el planeta sin la presencia de
la criatura más egoica conocida en el cosmos.
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