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viernes, 5 de octubre de 2012

LA MENTIRA ESTA EN NUESTRA ESENCIA


La mentira siempre ha existido y es parte de la esencia humana. Esta genéticamente incrustada en los genes de la humanidad.

Para muchos, dominar el arte de la mentira es conquistar el triunfo hacia el poder y el dinero y como cualquier arte, debe cultivarse, refinarse y madurarse.

Cada quien, cada individuo, cada ser humano por mas importante o insignificante que sea miente y necesita mentir para sobrevivir; no importa en estos momentos si miente consciente o inconscientemente, el asunto es mentir porque si.

Hoy estaba revisando los periódicos y detecte varias mentiras gordas en el sentido de que no expresaban la verdad ni la realidad; muchos periodistas lo hacen como un medio de obtener publicidad, utilizando mentiras depravadas que causan un gran daño a la sociedad; el colmo llega al climax cuando ciertos periódicos le hacen propagandas subliminales a crueles dictadores de otras latitudes al no decir la verdad y la realidad tal como es; claro está, para esos medios de comunicación el dinero está por encima de todo.

¿Acaso un camaleón no miente cuando se auto camufla para engañar?

La naturaleza nos muestra infinitos estilos de engañar, de aparentar lo que no se es, lo cual equivale a mentir.

Me pregunto: si esas criaturas de dios mienten a diestra y siniestra, ¿Por qué no lo puedo hacer yo que también soy una criatura de dios?

Claro, por ahí vendrá alguien y me dirá: tu eres una criatura racional y superior dentro del reino animal y por tanto no tienes ese derecho a mentir y, por allá vendrá otro mas y me dirá: la religión prohíbe mentir porque está escrito en los libros sagrados; no faltara quien me diga: señor, mentir es malo. ¿Por dios, como puedo sobrevivir a tantos remordimientos?

Si un banco o caja de ahorros utiliza los fondos públicos para invertirlos en instrumentos financieros de alto riesgo, ¿no le está mintiendo tanto al estado como a los ahorristas?

Cuando los políticos de la oposición no denuncian públicamente las triquiñuelas escondidas y secretas del gobernante de turno, ¿no están mintiendo al colectivo?

Si los medios de comunicación sesgan las noticias por tergiversación u omisión, ¿no están mintiendo al público?

Cuando los altos jerarcas de una iglesia se hacen la vista gorda ante gravedades cometidas por subalternos, ¿no se le está mintiendo a los creyentes?

¿Qué nombre tienen las promesas incumplidas de los políticos populistas que llegan al poder?


En el mundo judicial muchas veces la investidura de algunos jueces, hecha con tejido de la "legalidad", no son más que mentiras que desgarran la justicia.

Si un personaje público, bien sea un político, un religioso, un empresario, un artista o personaje público cualquiera, aparenta una conducta moral intachable frente a la gente pero en su vida privada es un depravado, ¿no es un mentiroso masivo?

En nuestras tempranas edades bombardean nuestra mente con  frases tales como: no debes mentir, mentir es malo, si mientes iras al infierno, si me mientes te parto la cara, si has mentido te expulso del colegio.

La mentira esta tan arraigada en la esencia humana que la penalización y el castigo es la única manera de regularla pero no de eliminarla.

Nuestro adiestramiento en el mundo de la mentira comienza en el colegio parvulario: nos comparamos, tenemos que aparentar, cometemos errores y debemos esconderlos, quiero ser más de lo que soy y debo mentir.

La mentira es como una gran red en la cual todos pertenecemos y estamos interconectados; claro está, mientras más poder y dinero tenga una persona o grupo, mayor será su capacidad de engaño y mentira y mayor será su impunidad. ¿Cuántos presidentes no hay en el mundo que aparentan rectitud siendo unos degenerados depravados en su vida privada?

Para sobrevivir convertimos, en muchas ocasiones, nuestra vida cotidiana en un juego de póker en el cual hacemos uso del bluff.

¿Cómo puedo decirle a mis hijos que no mientan cuando yo domino muy bien  ese arte?.

¿Habrá alguna manera adecuada de explicarle a los niños que esa es parte de la naturaleza humana, que debemos entenderlo y aceptarlo pero sin incitarles a mentir?

Si no aceptamos que somos mentirosos, seremos mentirosos para siempre inexorablemente.



lunes, 13 de agosto de 2012

EL FIN Y LOS MEDIOS


Para llegar o lograr una meta son necesarios los medios. Esto implica,  esencialmente que la meta es más importante que los medios, por lo menos en teoría. Los medios son instrumentos para lograr un buen fin.

Pero, ¿Qué es un buen fin?

Es aquí donde entramos en un relativismo abismal. Aquí interviene la buena fe, la moral, la costumbre, la cultura, la ideología, la religión y en general todo posicionamiento del condicionamiento mental humano. Muy pocas personas en el mundo pueden ver la verdad sin estar condicionados.

Si yo soy un buen padre de familia, mi meta es procurar a culminar los estudios de mis hijos, proveerles de buena alimentación y de buenas condiciones sanitarias, además de vestirles, darles vivienda adecuada y todo hasta donde se pueda mediante los medios que estén a mi alcance: el trabajo.

Si yo soy un guerrillero y estoy convencido de mi ideología, los medios para lograr mi meta ideológica podrán ser el asesinato, la violencia, el caos y la destrucción. El guerrillero está convencido que la verdad es suya y que la razón está de su parte; el remordimiento no existe y solo hay la satisfacción de los medios ejercidos.

Si yo soy un político llamado socialista, popular o lo que sea, mi meta o fin ficticio es ayudar al pueblo pero mi meta verdadera es velar por los intereses de los grupos económicos poderosos, en especial la banca; si yo los ayudo a ellos, me estoy procurando ingentes beneficios para mi. Seamos claros, ellos están en el poder por la imposición de los poderosos (no por la voluntad popular). Los poderosos los van cultivando durante muchos años.

Como buenos políticos, ellos utilizan como medio para sus fines al consabido pueblo al cual lo marean e hipnotizan con hermosos discursos llenos de esperanza y promesas (que nunca cumplen). El pueblo siempre cree en ellos y ellos los apoyan para llegar al poder, en el sistema llamado “democrático”. La parte realmente importante es la financiera. Para llegar al poder es necesaria la ayuda económica, que proviene precisamente de esos grupos, incluyendo la banca.

Detalle curioso: el pueblo o colectivo siempre es maniqueista y no entiende de selecciones o soluciones intermedias a conveniencia: o es el popular o es el socialista.

El resultado final de este pequeño planteamiento es que los políticos imponen sus delegados en las cajas de ahorro, estas dan créditos inmobiliarios a constructoras y promotoras sin solidez financiera; colocan dineros de fondos públicos y de personas comunes en inversiones muy riesgosas en otros países; cuando la solvencia se desmorona, entra la crisis. Este es el momento en el cual se definen claramente la meta, el fin y los medios; todo queda al descubierto, flotando sobre un mar de malestar, descontento, frustración e ira.

Para los políticos el fin es la banca y los medios son el sacrificio de la sociedad de clase media y baja.

Los políticos realmente honestos deberían de dejarse de nombramientos en lugares financieros (cajas de ahorro) y su verdadera labor debería ser vigilar a los organismos y entes auditores y calificadores; pero, ¿quién califica al calificador?, ¿quién audita al auditor?.  En estos momentos no hay quien vigile nada de manera útil para el colectivo; esto es como poner a un lobo a cuidar ovejas. Lamentablemente, los políticos son marionetas de los poderosos y utilizan como medio para sus fines, al pueblo.

Los políticos que ayudan a la banca antes que al pueblo, en sus necesidades esenciales, son simplemente villanos.


jueves, 9 de agosto de 2012

CANIBALISMO HUMANO


Me gustan las analogías y los símiles pero sobre todo cuando no hay diferencias de fondo ni esencia y solo las hay de la forma aparente que nos confunde a todos.


Detesto el canibalismo, es algo repugnante y cruel y solo de pensarlo se me eriza la piel; lo reconozco, es un acto que rechazo totalmente y como yo, creo que todos opinan igual. Por supuesto que opinar es una cosa y sentir es otra; todos opinamos sobre todo tipo de sucesos pero no todos sentimos por igual. Mucha gente ve pero no mira y al no mirar no sabe lo que ocurre en el mundo que le rodea ni sabe lo que le ocurre a sí mismo.


Vamos al grano, comer un humano es un canibalismo y eso es depravado y cruel, además de repugnante; comer un cuerpo humano ya muerto, es una monstruosa y aberrada morbosidad. ¿Qué implica y que hay en el fondo del canibalismo?; simplemente aprovecharse de otro ser humano con saña y morbosidad; quizás sea el sentido más refinado del triunfo; ¿no es así?¿Cual es el punto profundo, motor del asunto y que resalta a simple vista?; ¿será un asunto de desprecio?, ¿sadismo, que no es más que el disfrutar del sufrimiento ajeno?, ¿será aprovechar y explotar a otro ser humano para el beneficio propio?, ¿será esclavizar y debilitar para luego utilizar el cuerpo marchito, sin vida o casi sin vida de otro para la utilidad propia?.


Pueden ser todas o una, no lo sé; lo impresionante de todo ello es que nos alarmamos de algo frenéticamente y de otros sucesos somos indolentes o indiferentes.


En lo más profundo, el ser humano es básicamente caníbal, utiliza la vida de otros para su provecho; siempre ha sido así.


Por todas partes veo prefación y unos viven de otros, que en el reino animal está justificado; unos, como sanguijuelas succionan el medio de vida de muchos y los muchos, entre si también se devoran. Algunos dicen: es la ley la de vida y creen que todo se arreglo por decir eso.


Cuando digo que hay canibalismo generalizado lo digo por comparación, aunque no se desgarre, mastique, digiera y excremente carne humana, en el fondo y en esencia es la misma actitud y posición.


Veo canibalismo por todas partes.


¿Acaso no hay canibalismo económico y financiero? (el pez grande destroza al pez chico sin contemplación y lo vemos normal); muchas veces me pregunto: estamos viendo o mirando la situación, o simplemente ni vemos ni miramos sino que nos movemos como zombis que actúan sin saber. ¿Acaso no hay canibalismo judicial? (con la legalidad en las manos se defeca sobre la justicia)


¿No existe el canibalismo de los medios de comunicación? (digo lo que no debería de decir, por insulso y no digo lo que debería de decir, por omisión premeditada).


¿Acaso no hay en el mundo, algunos estados predadores sobre sus ciudadanos, que los exprimen hasta la sequedad para extraer el zumo de su esfuerzo y así alimentar su burocracia parásita?.


¿No es cierto que en algunos países las transnacionales practican el canibalismo con la complicidad de sus gobernantes?


¿Acaso no existe el canibalismo bancario en muchos países del mundo?.


Hay muchos canibalismos que se pueden citar; es casi seguro que cualquiera, con un poco de reflexión, imaginación y una pizca de interés los detectara por doquier; inclusive, en muchos lugares de trabajo las relaciones humanas son propias de caníbales; eso sí, muy disimuladas para estar a la altura de seres humanos cultos.


Esto ocurre todo el tiempo pero los hábiles oradores camuflan con elegantes palabras los hechos mugrosos del acontecer diario y muchos individuos deambulan ciegos y atontados sin saber que ocurre en el mundo.
La hipocresía y la indiferencia de muchos son los aromas que saturan el mundo de hoy, para el disfrute de pocos y desgracia de muchos.


viernes, 29 de junio de 2012

EL ESCLAVO PERFECTO


¿Cuál es el esclavo perfecto?

Aquel que sea ordenado, muy obediente y sumiso.

Para el amo, el esclavo perfecto no debe reclamar bajo ninguna condición; más aun, tan siquiera debe pasarle por su estrecho cerebro la idea del reclamo.

El esclavo ideal para el amo es aquel que aún siendo atropellado y humillado muestre alegría y deseos de vivir y se interese por el entretenimiento pero eso sí, sin descuidar su trabajo.

El amo necesita esclavos eficientes, rendidores que se preocupen más por el trabajo del amo que por el bienestar propio. El esclavo debe entender de manera automatizada que primero están los intereses del amo y luego está la familia del esclavo.

El esclavo debe entender desde que nace que toda su vida se la debe al amo y sin él, no sería nada. Debe orar todos los días por no perder su trabajo de esclavo y desearle al amo mucho éxito en su empresa.

El primer mandamiento del esclavo debe ser: amar al amo y al trabajo de esclavo sobre todas las cosas.

El peor pecado capital que puede cometer un esclavo es reunirse con otros esclavos de manera clandestina con el fin de mejorar sus condiciones y obtener mejor trato de esclavo. El amo llama a esto un acto de conspiración el cual será muy fuertemente penado.

Todo, absolutamente todo lo que atente contra el amo es conspiración y debe ser fuertemente castigado de tal manera que no se le ocurra a otros esclavos repetir ese atrevimiento.

El esclavo tiene derecho a creer en lo que quiera y en el dios que quiera, siempre y cuando no se distraiga en sus faenas.

Es muy importante que el esclavo entienda que el malestar del amo es el fin del esclavo. Es inconcebible que le pueda ir bien al esclavo si al amo le va mal.

El esclavo podrá distraerse y entretenerse los fines de semana y ver juegos deportivos de manera que al entrar a su rutinaria esclavitud del lunes comience con mucha energía para así ser muy productivo al amo.

Pero, ¿Quién es el amo?

El amo es el sistema económico guiado por unos pocos.