jueves, 8 de septiembre de 2011

VALORES Y CONDICIONAMIENTOS

No me interesan ni me importan en lo mas mínimo los llamados valores y la moral; no me etiqueten de inmoral de buenas a primeras; me parece que son creaciones del ser humano para mantener un cierto orden de manera interesada y premeditada; dicho en otras palabras, la humanidad ha fabricado un sin número de valores y referencias morales con fines netamente utilitarios o lo que es igual, para obtener un beneficio. En lo moral siempre está implícita la polaridad de lo bueno y lo malo. Lo moral, lo bueno y lo malo es relativo según las culturas aunque hay algunos aspectos que son realmente “absolutos”.

Para mí, valores son aquellos principios que nacen de manera espontanea y que hacen posible la vida en armonía. Espontaneo es lo contrario de condicionado; no necesito llevar un libro bajo el brazo que contenga lo que no debo hacer o lo que debo hacer; esto último es estar condicionado a normas prefabricadas que tarde o temprano serán violadas una por una. La espontaneidad de acciones en beneficio de los demás, son los verdaderos y auténticos valores porque nacen o se crean desde la nada y sin condicionamientos; el ser humano funciona mal cuando esta condicionado.

No se necesita un manual para no dañar un ser viviente sea cual fuere, una planta, un rio, un animal, un ser humano, ni tampoco para no ofender al prójimo o verlo como un medio para obtener beneficios personales.

Para algunas culturas sacrificar a un ser humano es un valor positivo para agradar a dios y obtener la felicidad celestial (u obtener favores terrenales por parte de dios); por tanto, el principio absoluto se relativiza; simplemente no se debe matar por nada.

Los gobernantes tienden a fabricar valores para obtener algo de sus gobernados; por lo menos obtienen un relativo orden social que les beneficia en sus metas de poder.

Las religiones han creado normas, códigos y referencias morales para obtener beneficios a través de las ataduras; al fin y al cabo las religiones son organizaciones jerárquicas humanas y como tal el ingrediente del poder, ambición y dominio está profundamente arraigado e implícito; son simplemente cuestiones humanas. Ha habido religiones que perdonaban acciones atroces con solo pagar una multa o tasa.
Pienso que todo lo referente a valores y moral no debe estar codificado ni referenciado porque de esa manera se corrompe y degrada la esencia del mismo.

Desgraciadamente, para mantener cierto orden en las sociedades se recurre a las leyes de todo tipo, incluyendo las penales. Estas leyes, obviamente estan totalmente influenciadas por la cultura de la sociedad (se incluye en la cultura a la religión); la infidelidad, por ejemplo, no es castigada por igual para diferentes culturas.

Los libros están repletos de referencias morales y de indicaciones de cómo debe comportarse el individuo. Los libros religiosos codifican valores para inyectarlos simbólicamente en la mente humana; algunos libros religiosos nos dicen todo aquello que no se debe hacer y otros nos dicen, además, lo que se debe hacer.

Lo que nace de la espontaneidad es lo autentico y entiendo por espontaneidad todo aquello que nace y emerge del alma sin la contaminación premeditada del pensamiento; en otras palabras, sin condicionamientos. El condicionamiento es lo premeditado, lo calculado, lo que busca una meta, un resultado y un fin para la autodefensa o satisfacción personal.

Cuando a cualquier persona le solicitan que opine sobre algún tema, inmediatamente responde sin tan siquiera pensar; en alguna parte de la memoria esta la respuesta; por ejemplo, ¿qué opina usted sobre el matrimonio de parejas del mismo sexo?; a esto el individuo responde en milésimas de segundo y da su opinión; no reflexionó, no meditó, no pensó y de algún cajón de la mente saca la respuesta; la respuesta estaba prefabricada; eso es el condicionamiento; hay infinitos ejemplos más: ¿qué opina de tal religión, de tal partido, de tal ideología, de tal país, de tal raza.

Lo espontaneo nace de una dimensión que no conocemos y tiene un infinito nivel de pureza por el simple hecho de no ser fabricada por el conocimiento humano. El conocimiento humano, para los efectos de valores y moral, es el pasado, es lo viejo, lo rancio y se ubica en la memoria. De igual manera, lo contenido en un libro al ser leído, es una reproducción del pasado debido a que ya existía desde hace algún tiempo.

Quiero expresar de manera escueta, que la moral y la ética tienen un fuerte ingrediente de relativismo, e impermanencia; muchas referencias morales sociales y religiosas solamente son respetadas de manera simbólica pero no de hecho. ¿Por qué ocurre esto?; decir que se debe a la naturaleza hipócrita de los seres humanos no responde la pregunta. Quizás tenga relación con la represión y la auto represión. La represión y lo prohibido tienen enorme influencia en la psique humana. La comprensión, en cambio, es el mejor vehículo para esta superación.

Pienso que lo contenido o grabado en la mente humana tiende a producir la polaridad; el recuerdo y la memoria contaminan la realidad; cuando el individuo se obliga a ser algo se produce la dicotomía: no debo mentir, no debo robar, no debo perjudicar al prójimo para beneficiarme, no debo esclavizar al prójimo; cada quien evade hasta su nivel, lo que le es prohibido y busca cualquier medio para justificarlo ante los demás y ante sí mismo.

Sostengo que la moral creativa debe nacer en cada instante del ser humano y ser espontanea; en otros términos: no debe ser prefabricada para luego recitarla como lo hacen los hermosos loros. Esto suena estrafalario, ilógico e irracional sin embargo, cada ser humano debería ser capaz de proyectar y practicar una moral espontanea. Realmente no se si se trata de etapas de la evolución espiritual humana.

1 comentario:

Lino dijo...

Parece cierto que la compresión es el mejor antidoto para elegir las mejores actitudes. Sin embargo, mientras esa comprensión no exista, la ausencia de código de conducta ético o moral, no tengo claro a dónde conduciría. Nadie tiene porque dañar a otro física o moralmente, pero las envidias y los rencores promovidas por la avaricia, lujuria etc, acaban por provocar conflictos que llevados por la ira, pueden acabar pero que muy mal. Por tanto, la existencia de un código de tipo religioso que provenga de una autoridad "superior", tiene una justificación antropológica y es me temo, que irremediablemente necesaria. Lo cual no significa que pueda ser superada. Pero hay que esforzarse mucho. Saludos.