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domingo, 16 de enero de 2011

IMPORTANCIA INDIVIDUAL

¿Qué hace que un individuo sea más importante que otro?

¿A que se debe que el trato hacia los individuos varíe según se trate de quien sea?

La respuesta más inmediata que se encuentra se resume en el utilitarismo y la imagen. La apariencia es parte de nuestras vidas al igual que el sentido utilitario.

El individuo por si solo tiene muy poco valor; el darle valor humano a un individuo independientemente de sus cualidades morales y éticas es prácticamente una utopía.

Expresado de otra manera, uno tiene valor como individuo en función de lo que uno aporta, dá o simboliza, sea lo que fuere. Lo que realmente siente una persona hacia otra es algo muy personal y escondido a nivel de subconsciente; lo que aparenta una persona en su trato y sentimientos hacia otra no se corresponde a lo que realmente subyace dentro de sí.

El individuo esta prácticamente obligado a mantener un protocolo preconcebido en el trato y las relaciones con otros individuos y al mismo tiempo trata de sacar provecho si se puede; si no se le puede sacar utilidad de ningún tipo a determinado individuo, este pasará al saco de la indiferencia.

¿Uno le da el mismo valor humano a un mendigo que a un premio Nobel?

¿Uno tiene el mismo interés por un anciano pobre que por un artista famoso al verlos a ambos en la calle?

¿Tiene el mismo interés para la sociedad un profesional joven que un pensionado de avanzada edad y sin recursos?

¿Tiene uno el mismo trato hacia las diferencias étnicas y de nacionalidades?

¿Un político trata por igual a la gente antes de las elecciones que después de ella?; de hecho solo cargan críos y le dan besos a los ancianos en público en las contiendas electorales.

Uno siente admiración, interés y curiosidad por individuos tales como artistas, personas de la nobleza, profesionales brillantes, individuos adinerados, escritores famosos, científicos, políticos, religiosos de alta jerarquía y muchos otros más.

¿Uno ve igual a persona apuesta, exquisitamente vestido o vestida bajando de un espectacular coche que a otro cualquiera mal vestido, con fea apariencia física y a pie por la calle?

¿Por qué los vemos diferentes?

¿Desde nuestros empleos y trabajos vemos a todos iguales aunque mantengamos el mismo trato aparente para todos?

¿Nuestros amigos y familiares tratan a todos los individuos por igual o establecen tratos preferenciales para unos e indiferentes para otros?

¿Cuál es el trato que le damos a todo aquel que no tiene nada que aportar?; cuando se dice nada se quiere significar todos los aspectos de la vida en relación (laboral, familiar, social).


Un experimento interesante sería transformar la apariencia de un millonario en mendigo y la de un mendigo en millonario y observar el comportamiento de la gente respecto a ellos.

Por cierto, la palabra persona viene del latín persona, o sea mascara usada por un personaje teatral y la palabra individuo proviene del latín individuus, que quiere decir indivisible (la unidad mínima y no divisible menor en un grupo es el individuo). Sin embargo, nuestra mente esta infinitamente dividida en el momento en que discriminamos, seleccionamos, preferenciamos y sobre todo cuando damos una imagen nuestra a los demás que no se corresponde realmente con lo que somos, sentimos y pensamos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Mi amigo del bosque de los pinos

Una vez mi amigo del bosque de los pinos olorosos y fragantes me dijo que la verdadera inteligencia de Dios esta en que nos permite ser parte de él y no hacernos sus adoradores para empalagarlo de insulsas alabanzas; no se trata de la bondad que nos quieren hacer creer algunos tergiversadores, me aclaro. La inteligencia de Dios, por llamarla de alguna manera, se puede llamar como La Fuerza.
Me dijo, son vuestros miedos e ilusiones los que no os dejan ver esa gran verdad y hacéis todo lo contrario; aproveche para preguntarle por que Dios había inventado la muerte si tan bondadoso es y el me respondió que lo verdadero de nosotros nunca ha nacido y nunca morirá; siempre ha estado y estará; me asevero con inmensa majestuosidad de palabra y seguridad: sois parte de Él; entonces, ¿para que preocuparse mas de la cuenta por la apariencia del cuerpo que creéis tener y ser?. Si, hay que cuidarlo con el mismo cariño que el buen jinete cuida de su caballo, a quien baña, peina, acaricia y lo alimenta con la mejor avena; esa caparazón nació un día y será tierra y polvo de estrellas; ¿vale la pena llorar por ello?; ¿vale la pena esforzarse tanto y aniquilar al prójimo?, ni vale ni no vale; cuando se entiende simplemente no se angustia uno jamás; y así, tu y la felicidad serán lo mismo para siempre.
Siguió diciéndome: lo que es mas viejo, mas rápido se descompone, muere y desaparece; no siempre es así pero esa es la propensión y ya le tocara mas tarde a los que son mas jóvenes; la danza seguirá así eternamente.
Continuo diciéndome, el velo oscuro no os deja ver lo que siempre esta, eso que no nace ni muere y ese es el miedo que vive con vosotros por no comprender todo esto que os explico; ese velo es muy conocido pero nada comprendido; me dijo además, que el velo es la ignorancia que tenemos para ver la realidad con lo cual vivimos en un mundo de sueños que parece real; y así, él siguió: cuando pensáis preocupados y cuando recordáis angustias, esta el velo delante de ti, delante de aquel y delante de todos; en realidad, delante de casi todo el mundo; el no es cruel ni bondadoso, es simplemente el iluso velo que existe con la fuerza del volcán; os hace tan ciegos que la culpa de todo se la impregnáis a todo, menos al velo; ¿Por qué?; porque lo sospecháis pero no lo comprendéis; os obliga a vivir en el mundo de la ilusión permanente; como la ilusión del oasis que guía sin rumbo a aquel que deambula por el desierto sufriente; de aquel que camina y camina soportando las brazas de la vida y jamás logra llegar a su deleite ni disfrutar de su agua fresca; ese velo es una malla opaca que no os deja ver.
Hay quienes la llaman Ella y así la llamo yo también; pero el velo es solo una cara de Ella y, así, Ella puede ser por igual, la oscura ignorancia o la infinita refulgente claridad.
Cuando Ella se sublima estalla un infinito resplandor pero no soy yo, ni eres tu, ni son ellos; es el resplandor que libra de toda comparación y lo nivela todo por igual pero, aclaremos para evitar un malentendido mayor, se diferenciar una vaca negra de una blanca y a ambas las quiero por igual y no hay distinción pero si diferenciación.