lunes, 18 de marzo de 2013

¿SOMOS LOS HUMANOS UNA PLAGA EN EL PLANETA?


¿Somos los humanos una plaga en planeta?
Pienso que si y es difícil entender esta afirmación porque nuestras naturaleza antropomórfica nos lo impide. El ego humano está dirigido y centrado hacia sí mismo sin comprender el entorno.

Creemos que somos la cúspide, la cumbre, lo máximo de la existencia en el planeta y pensamos además que en vista que somos superiores a cualquier criatura podemos hacer lo que nos venga en gana. Nuestra visión del mundo se hace desde nuestro antropomorfismo, lo cual implica que estamos condicionados en función de nuestra esencia humana.

¿Cuál es la definición de plaga?, algo dice la RAE: Aparición masiva y repentina de seres vivos de la misma especie que causan graves daños a poblaciones animales o vegetales.

Se podría decir que plaga es toda aquella criatura de la naturaleza que desequilibra la armonía de la naturaleza; nosotros los humanos seguimos siendo criaturas de la naturaleza.

Para nosotros los seres humanos que estamos provistos de un gran ego, todo aquello que nos amenace o nos causa molestias es una plaga; me refiero a la invasión de todos aquellos animales e insectos que nos perturben y molesten. Por cierto, comprender lo que es el ego es de las tareas más arduas y complicadas de la especie humana.

Nuestra visión antropomórfica del mundo nos impide considerarnos a nosotros mismos como una plaga; sin embargo, con un mínimo de reflexión podemos llegar a la conclusión de que realmente somos una plaga para el planeta. La mejor manera de corregir problemas es ser honesto y sincero con el problema que se quiera resolver. El fenómeno psíquico del antropomorfismo nos obliga a definir y dibujar a dios con forma humana, lo cual implica que estamos seriamente condicionados y cegados a la realidad.; lo inverso también ocurre: dios creó al hombre a su imagen y semejanza.

¿Por qué somos una plaga los humanos?

Porque estamos causando en estos momentos un desequilibrio en muchos aspectos y una inmensa mayoría de ellos son irreversibles e irreparables.

En estos últimos 200 años (después de la llamada revolución industrial) se han extinguido infinidad de especies vivientes por causa de los seres humanos. Muchas fuentes de agua potable se han contaminado a tal grado que son prácticamente inservibles (a menos que se inviertan inmensas cantidades de dinero); gran cantidad de ríos han disminuido su caudal por causa de las talas indiscriminadas de bosques aguas arriba de ellos; en una gran reserva forestal de Brasil (patrimonio de la humanidad) se ha hecho una de las mayores talas de arboles; gran cantidad de animales han sido sacrificados para satisfacer la vanidad humana: tal es el caso de los elefantes y sus colmillos para el marfil y, de otras muchas especies; desde hace un buen tiempo la matanza de tiburones para extraerles solamente las aletas, es simplemente una paranoia y crueldad indescriptible; en algunos países asiáticos asesinan a tigres para quitarles los testículos y comerlos para potenciar la capacidad sexual y otras veleidades; la cacería, las guerras, la quema de bosques y el trafico animales son otras de las especialidades humanas. La cacería furtiva está causando estragos muy graves y lamentables a la fauna.

Infinidad de gente expone con orgullo en sus viviendas animales disecados producto de cacería o compra. ¿Nos gustaría a los seres humanos que se invirtiese la situación: en la vivienda de un oso, por ejemplo, tener expuesto un disecado de ser humano?

El cambio climático en los últimos 200 años, producto del “progreso industrial”, ha sido  devastador y aparentemente es irreversible; hasta ahora solo se ha logrado disminuir un poco el avance de la contaminación por el CO2 (problema de invernadero, capa de ozono).

El progreso industrial debe entenderse como el consumismo descarriado y compulsivo producto de la vanidad y envidia de los seres humanos. Se están fabricando en exceso una inmensidad de productos, desde hace tiempo, solo para satisfacer la vanidad y el deseo de consumir; esto incide mortalmente en el equilibrio del planeta. Muchos países han superado con creces las necesidades primarias (vivienda, alimentación, salubridad…) para luego llegar a la súper producción innecesaria y destructiva para el planeta. Mientras, en otras partes del planeta el hambre es simplemente dantesca.

La explosión demográfica en algunas zonas del planeta es parte de la grave problemática que complica la situación de desequilibrio. Para muchos gigantes de la codicia, la pobreza puede resultar un gran negocio.

Como dijo Mahatma Gandhi: en la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos.

Dentro de la raza humana tenemos también nuestras propias plagas: políticos, banqueros y empresas corruptas y deshonestas, que le hacen la vida casi imposible a mucha gente.

Me atrevo a afirmar que los seres humanos somos una verdadera plaga en el planeta porque nuestra naturaleza egoica produce venenos letales, como lo son: la vanidad, la ambición y la codicia que no sabemos ni nos interesa disminuir para armonizar con la naturaleza y seguir viviendo en este planeta.

Recomiendo leer sobre el tema:

“los humanos son una plaga sobre la tierra”, de David Attenborough:


“Malthusian catastrophe”, de Wikipedia:


 

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